Naty Muñoz: innovación es dar poder a la mujer

Artistas textiles tradicionales deben conformar alianzas que les permitan crecer y aprender juntas.


Espontánea, alegre y apasiona por nuestras raíces. Naty Muñoz tiene más de 25 años de experiencia como diseñadora especializada en tejido de punto y arte textil tradicional. Por su labor profesional no solo ha recorrido costa, sierra y selva, también ha cruzado las fronteras fomentando integración y respeto por nuestros saberes ancestrales.


Hoy en día es una creadora urbana que goza del cariño y reconocimiento de las comunidades campesinas y nativas, confianza y credibilidad que se ha ganado a pulso, gracias a que lleva impregnada en su corazón la sabiduría y fortaleza de su madre Gladys Olivos Peña, quien le enseñó a amar profundamente nuestra identidad cultural. La mejor herencia que pudo recibir.


“Todo nació desde chiquita por mi mami que amaba profundamente el Perú, sus tradiciones, los textiles en particular. Desde pequeña me mostró eso. Respeto a la diversidad”.

Así fue construyendo su futuro, entre hilos, lanas, palitos de tejer, crochet, telas y tambores de bordar, sin presagiar que se convertiría en ejemplo del diseño intercultural colaborativo de empoderamiento. Pero para llegar tuvo que superar una serie de dificultades como la pobreza y la desigualdad social que marcó su vida y el destino de su carrera artística para siempre.


“De adolescente tuve la oportunidad de hacer una pasantía en Huancayo donde conocí a artesanos de diferentes técnicas textiles y me impactó las palabras de una artesana de telar de cintura. Ella decía que dejaba la actividad porque sus hijas no querían (aprender) por el hecho que no eran recompensadas. A las hijas les daba vergüenza, desánimo, no había una motivación”, recuerda este difícil momento de 1996.


“Me pareció loquísimo porque es una herencia tan importante que tenemos y lo que se transmite en los textiles tradicionales no es solo una pieza estética, son historias, es la vida de una comunidad, de una mujer, es quiénes somos y es una forma de tener un ingreso económico a través de un arte que hable de nuestra identidad”, explica la especialista en desarrollo de producto textil.


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Se viaja para aprender y construir de la mano


A partir de ahí aconseja a las mujeres artesanas, especialmente a las que viven en zonas alejadas, a no bajar la guardia ante las desigualdades económicas sociales del país. Les sugiere apoyarse entre sus pares y conformar alianzas que les permitan crecer y aprender juntas, tras advertir que los tiempos han cambiado para bien. Ahora existe orgullo por la tradición.


“Desde el primer viaje te das cuenta que estás yendo para aprender y construir de la mano. Te das cuenta por qué Lima no es el centro del Perú, que somos mucho más, que tenemos una diversidad que realmente es necesario disfrutarla, reconocernos en ella y respetarla. Reconocer en todas esas técnicas tradicionales una manera de buen vivir. Para mi es una pasión”, enfatiza.


“[…] Les digo que crean mucho en ellas, que siempre estén en busca de la calidad, que enseñen a sus clientes el valor de su trabajo. Pero es también responsabilidad de nosotras mismas. Hay que invitarlos a que convivan y conozcan el día a día, las maravillas y las dificultades que enfrentan. No se rindan. Es difícil muchas veces, pero hay que mirar más allá”, inspira.


Innovar respetando


Por la experiencia adquirida, Naty Muñoz opina que las bases para converger en los procesos de diseño e innovación del arte textil tradicional se debe realizar respetando las iconografías de cada comunidad. Considerando esta opción una alternativa importante para generar ingresos económicos en favor de artistas textiles tradicionales.


“No toco iconografías porque sería una falta de respeto, así lo veo yo. Sin embargo, sí toco las formas de las piezas, qué nuevas formas podemos darles, qué otro tipo de acabados podríamos dar para que se sienta viva la tradición. Tiene que ver cómo mezclas las fibras, los colores y cómo aportamos desde el diseño hacía la artesanía o arte textil tradicional”, detalla.


”Es súper importante innovar, pero siempre con la premisa de innovar sin agredir la tradición, innovar respetando. Y la innovación en el diseño y los procesos no va solo por la técnica en sí misma, sino también va de cómo desarrollo la actividad con el otro. ¿De manera jerárquica u horizontal? En mi caso, me interesa la horizontalidad, innovar, darle poder a la mujer, que si bien es algo que se habla mucho es muy necesario aún”, afirma.


Noabo: memoria, tradición y moda


Y cuando una acción conjunta es positiva el universo conspira a favor, viene el premio de recompensa al esfuerzo. Hoy las artistas shipibas Olinda Silvano, Sadith Silvano, Silvia Ricopa, Wilma Maynas y la diseñadora Naty Muñoz, gozan del reconocimiento en la Bienal Iberoamericana de Diseño de Madrid, con su proyecto Noabo: memoria, tradición y moda, que significa “nosotras” en shipibo-conibo. Son nuestro orgullo peruano.


“Por muchos años he visto en mi trabajo como diseñadora, que se ha ido poniendo de moda, que trabajar con artesanos es un plus. Sin embargo, los artesanos están atrás como si fueran una máquina de coser. No son personas con nombre y apellido, pero están aportando al proceso creativo. Definitivamente están aportando. Yo como diseñadora si no contara con los bordados shipibos no podría desarrollar determinados diseños”, reflexiona.


“Entonces, siendo consecuente con algo que yo creo, dije que es momento de hacer algo en conjunto con nombre y apellido de todas, como parte de este proceso. La única forma de decir que estoy haciendo las cosas así es enseñando cómo lo estoy haciendo. Y no porque la forma en que yo lo haga sea la mejor, sino que desde mi propuesta intento promover esto (la horizontalidad, la igualdad)”, concluye.


Gracias Pepe Corzo y su equipo, por soñar con “nosotras”

Este proyecto intercultural, colaborativo y cocreación ha recorrido diferentes salas de exposición, dentro y fuera del país, ofreciendo desde talleres hasta exposiciones de prendas textiles y piezas tradicionales. Y para compartir entre todos han creado tres fabulosos kits que aportan a la cultura, tradición y costumbre del Perú.


Las personas interesadas tienen la opción de escoger el Kit Shipibo-Conibo “Noi jointi” Bordando Amor, el Kit Iskonawa “Irokoi pohai” Pintando Amor, o el Kit Arpillero “Khuyai” Bordando Amor. Se puede adquirir directamente visitando la cuenta oficial de Facebook Noabo: memoria, tradición y moda y también en Instagram.