Día de los muertos: ¿Por qué comer Tanta Wawa?


Es una autentica expresión de amor y respeto a los seres queridos que ya no están entre nosotros.


La Tanta Wawa, hogaza moldeada en forma de bebé, es el pan tradicional por excelencia que se come en el Día de Todos los Santos y en el Día de los Difuntos. Es una costumbre muy importante en Ayacucho y en otras regiones de la sierra del Perú.


Adela López Morales, heredera del saber de la Tantawawa y el Retablo, explicó que es una ofrenda para todas las almas y que se sirve junto con los potajes que más gustaban al difunto, en una celebración especial. Ella cuenta que este delicioso pan es también un compartir entre ahijados y padrinos.


“El principal objetivo es que los ahijados les lleven a los padrinos sus wawas y estos reciben un regalo en recompensa. Te puede regalar dinero o ropa nueva, dependiendo si el ahijado es niño o joven. Es un buen motivo para visitar a los padrinos”, señaló.


López Morales, también fundadora de la Casa Museo Joaquín López Antay, recordó que antiguamente el obsequio en el Día de Todos los Santos era un caballo de tela y la pasta wawa (muñeca andina).


“La pasta wawa era la muñeca para las niñas y el caballito con sus rueditas era el regalo para todos los santos. Yo recuerdo mucho, porque con mi abuela íbamos a vender al mercado los caballitos de badana y pasta wawas. Yo era una niña de 5 años que acompañaba a vender”, acotó.